CAPÍTULO 15 · Operador

Operador: la llave de rescate

La cuenta de quien presta el servicio, y la única forma de dejar la aplicación a cero.

#Qué es la cuenta de operador

Es la llave de quien presta el servicio, no la de quien lo usa. Existe para poder entrar a rescatar una instalación sin tener que destruir nada por el camino: por ejemplo, cuando en una empresa ya no queda nadie que pueda entrar.

  • No se puede crear desde dentro de la aplicación. Sólo desde el servidor.
  • El cliente no puede desactivarla, ni cambiarle la contraseña, ni borrarla.
  • Sobrevive al restablecimiento total.
  • Sólo se administra a sí misma.

#Restablecer la aplicación por completo

Dónde estáConfiguración›Operador

Por eso pide tres cosas a la vez, y las tres tienen que estar bien:

  1. Ser la cuenta de operadorNo basta con ser administrador.
  2. Escribir la frase exactaRESTABLECER POR COMPLETO, tecleada a mano.
  3. La contraseña del operadorSe vuelve a comprobar contra la base, no contra la sesión abierta.

Los PDF se borran uno a uno, por su clave, y nunca arrasando la carpeta: si algo falla a mitad, no se lleva por delante nada que no le tocara. El intento queda registrado aunque falle.

#Qué pasa después

La aplicación queda vacía pero no bloqueada: te lleva al alta de la primera empresa, y sigues dentro con tu cuenta de operador. La pantalla de instalación inicial no se reabre, porque sigue existiendo un usuario — tú.

#Qué se ha roto

Dónde estáConfiguración›Operador

Cuando algo se rompe por dentro —un error que nadie previó— la aplicación lo anota aquí: qué falló, dónde y desde cuándo. Antes no lo anotaba en ninguna parte, y por eso un fallo real estuvo una semana sin que se enterara nadie.

Los fallos se agrupan: si el mismo error se repite cien veces no verás cien líneas, verás una que dice cien. Lo que interesa es qué está roto y desde cuándo, no cuántas veces ha pasado.

Dar por mirado
Lo saca del aviso, no lo borra. Sigue en la lista para poder decir «esto lleva roto desde el martes». Y si vuelve a pasar, vuelve a avisar: darlo por mirado es decir «ya lo sé», no «que no me lo cuenten más».
Los que llevan recuadro de aviso
Son los de las tres partes que no pueden esperar: el QR público, emitir y el PDF. Si falla cualquiera de las tres hay un camión sin documento o un agente que escaneó y no recibió nada. Lo demás se mira cuando se pueda.

#Qué versión corre, y si la base cuadra

Dónde estáConfiguración›Ajustes

Arriba de la pantalla de Ajustes aparecen dos líneas: la versión que está corriendo y el estado del esquema de la base de datos. Son lo primero que hay que mirar después de actualizar, y lo primero que hay que mirar cuando una pantalla da error y ayer no lo daba.

Una actualización son dos piezas: la aplicación y las migraciones de la base. Si sólo se cambia la aplicación, el código espera tablas o columnas que no existen — y eso no se nota al arrancar, se nota al abrir la pantalla que las usa.

#Ajustes: el correo saliente

Dónde estáConfiguración›Ajustes

El servidor de correo se configura aquí, desde la pantalla. Es de la instalación entera y no de cada empresa, y por eso sólo lo ve el operador: en un servidor con varios transportistas, cambiarlo afecta a todos.

Sin correo la aplicación funciona igual: las pantallas ofrecen copiar el enlace o descargar el PDF para mandarlo por donde ya mandas todo. Con correo salen solos el DeCA al conductor y al cargador, el alta de usuarios y el restablecimiento de contraseña.

#Traer una empresa de otra instalación

Dónde estáOperador›Traer una empresa de otra instalación

Sube el ZIP de una exportación completa —todo el histórico y con los PDF— y la empresa se levanta aquí tal cual estaba: el mismo número de serie, los mismos códigos de cada documento y los mismos PDF, byte a byte. Es lo que hace que los QR que ya están en las cabinas sigan sirviendo para algo.

  • Se comprueba todo antes de escribir nada: que no falte ningún PDF, que cada uno coincida con su huella, que no haya números repetidos y que la empresa no exista ya aquí.
  • Si algo no cuadra, no se importa nada y se te dice todo lo que hay que arreglar, no sólo lo primero.
  • No vienen las cuentas de usuario —sus contraseñas y segundos factores están cifrados con la clave de la otra instalación— ni el registro de auditoría de origen. Las cuentas se crean a mano después.